Los Castellers de Montreal (I)

A lo mejor el verano pasado estabas haciendo una barbacoa en el Parc La Fontaine y viste a un grupo de gente con camisa gris preparando una complicada coreografía que desafiaba la ley de la gravedad. O les has visto en alguna foto o vídeo de Facebook de algún amigo catalán de Montreal. O, los más afortunados, habéis disfrutado de ellos en alguna de sus actuaciones en la TOHU o en ediciones anteriores del festival Complètement Cirque. Son los Castellers de Montreal, una de las manifestaciones culturales más curiosas de la ciudad. Para explicar quiénes son y qué hacen, me veo obligado a hacer una introducción al contexto general de los castells y los castellers, para luego hablar concretamente de los Castellers de Montreal.

Los castells son una típica representación cultural catalana que se basa en la creación de torres humanas, cada vez más altas y complejas. Se empezaron a realizar en la ciudad de Valls hace 200 años y se extendieron por el resto de la geografía catalana durante los siglos XIX y XX. En la actualidad, existen más de 50 grupos de castellers, conocidos como colles castelleres, agrupados generalmente por población o barrio, aunque hay algunas colles temáticas, como por ejemplo las universitarias.

Cada colla tiene un día señalado al año, su diada, que normalmente coincide con la fiesta mayor de su ciudad o pueblo. Durante ese día la colla “residente” acostumbra a realizar las construcciones más extraordinarias de las que sea capaz y hace de anfitriona para un par de grupos más que completan la actuación. Durante la temporada castellera, los distintos grupos actúan en ciudades diferentes y trabajan para hacer castells más complejos o consolidar los que ya hacían. Mención aparte merece el concurso de castells de Tarragona, que se celebra cada dos años y donde las principales colles elaboran las construcciones más espectaculares (al final del artículo hay un vídeo sobre el concurso de 2012).

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(Foto: Arnau Cunties)

 

Torres humanas de babel

En cada construcción intervienen numerosos castellers, ordenados por el físico, peso, fuerza, etc. Generalmente, los miembros más resistentes y fuertes forman la base, mientras que los más ligeros y jóvenes se sitúan en pisos superiores. Nada se deja a la improvisación; los numerosos ensayos sirven para probar la solidez y resistencia de cada componente y cada piso con el objetivo no sólo de hacer el castell, lo que se conoce como carregar, sino también de deshacerlo con seguridad, en este caso descarregar.

Los castells siempre se empiezan por la pinya, situada en el primer piso de la construcción. Aquí encontramos a los miembros más fuertes que se sitúan estratégicamente para aguantar todo el peso de la construcción. En esta parte también se incorporan los espectadores y miembros de todos los grupos, para dar solidez y evitar que los otros castellers caigan directamente al suelo. Por eso se dice que los castells que sufren algún accidente y se desmoronan a medio hacer, hacen pinya.

Encima de la pinya viene el tronc, la parte más visible del castell. El número de pisos que lo conforman viene determinado por la altura total de la construcción y por su dificultad. Así, los castells de 7 pisos con 3 personas en cada piso se conocen como 3 de 7, los de 8 pisos con 2 personas como  2 de 8 y así sucesivamente. Las construcciones más complejas jamás levantadas, tanto por altura como por número total de castellers involucrados, son el 3 de 9 y el 4 de 9, pero solo los grupos más numerosos tienen capacidad para hacerlas.

En la parte superior se sitúa el pom de dalt, los tres últimos pisos. Éste está formado por dos castellers que hacen el antepenúltimo piso, el acotxador que se sitúa entre los anteriores para hacer de base estable y el enxaneta, el casteller más ligero, que corona la construcción levantando la mano al llegar a lo más alto. A partir de ese momento, empieza a desmontarse la estructura, de forma ordenada para evitar que alguien se caiga.

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(Foto: Arnau Cunties)

 

Los valores castellers

El lema casteller resalta los principales valores de los quienes los llevan a cabo; fuerza, equilibrio, valor y sentido común (en este último caso, la traducción es aproximada ya que el original seny es una característica particular catalana). De la misma forma, el hecho de levantar un castell implica un gran sentido del trabajo en equipo, fomenta la solidaridad y la responsabilidad y contribuye a originar un sentimiento de pertenencia comunitaria.

Este último está especialmente desarrollado en los grupos situados en el exterior de Cataluña, generalmente fundados por catalanes que han emigrado y que buscan recrear algunos aspectos de su cultura de origen. Actualmente hay una quincena de colles castelleres fuera del ámbito cultural catalán; desde Melbourne hasta Chile, pasando por Hangzhou, Santiago de Querétaro o Buenos Aires. Una de las peculiaridades de los Castellers de Montreal es que es la única de estas colles que no fue fundada por un catalán. En la segunda parte del artículo, podéis descubrir más sobre la colla castellera de nuestra ciudad.

 


Acerca de

Arnau Cunties es un periodista y fotógrafo barcelonés que reside en Montreal desde abril de 2014. Especialmente interesado en el fotoperiodismo y la fotografía editorial. Ha colaborado con medios digitales como Noticias de Montreal o Poplacara o con medios alternativos como La Directa, La Veu del Carrer o Jornal des Alternatives.


'Los Castellers de Montreal (I)' tiene 5 comentarios

  1. julio 19, 2016 @ 3:20 pm Empar

    Tuve la oportunidad de ver varias colles en las fiestas de Vilafranca del Penedés y es sencillamente increíble. Sólo un apunte sobre el origen, podría hacerse referencia a que proviene del “Baile de los Valencianos”. Efectivament, sóc valenciana 🙂

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    • julio 21, 2016 @ 10:31 am La Cultural

      Buenas Empar, al parecer el origen estaría ligado con la muixeranga, si. Pero los castells, en parte al perder la parte bailada, han evolucionado a algo diferente a nuestro parecer. ¡Gracias por la aportación!

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  2. julio 19, 2016 @ 5:22 pm Pablo Rueda

    Santiago de Querétaro se encuentra en México y México a su vez, en América del Norte. Es una pena que la geografía enseñada en Europa tenga tal laguna.

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    • julio 21, 2016 @ 10:27 am La Cultural

      Disculpa por el error Pablo, ya ha sido subsanado. Gracias por el comentario.

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  3. julio 24, 2016 @ 12:14 pm Pablo Izquierdo Velasco

    Pablo, gracias por el inciso. Sin embargo, y no queriendo entrar en debates, sino justificando lo redactado, me gustaría decir que no se trata de lagunas en geografía, sino de un dilema no resulto de índole geopolítica, tal y según se plantea desde el esquema de la ONU.
    http://millenniumindicators.un.org/unsd/methods/m49/m49regin.htm#ftnb
    Americas geographical region.png

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